viernes, 27 de abril de 2018

EL PROYECTO CURRICULAR DE ETAPA




A.  CONCRECIÓN DE LOS OBJETIVOS GENERALES DE LA ETAPA:
Los objetivos definen las capacidades básicas que los procesos enseñanza-aprendizaje deberán desarrollar en alumnos y alumnas a lo largo de la misma. En un curriculum abierto y flexible, la Administración educativa formula estas intenciones generales, las metas-guía de los aprendizajes escolares, de forma que permite su aplicación y adecuación a distintos contextos y distintas personas.
Los equipos docentes han de asumir la importante tarea de analizar los objetivos propuestos para la etapa y contrastarlos con su propia realidad para realizar, de forma razonada, su adecuación al contexto en función de las Finalidades Educativas del centro. Inicialmente, puede ser conveniente identificar las distintas capacidades que incluye cada objetivo y analizar las relaciones que pueden establecerse entre dichas capacidades, para pasar a establecer matizaciones, dar prioridad a unos sobre otros, fijar nuevos objetivos, etc.

Esta concreción puede hacerse mediante la: a) Priorización de unos objetivos con respecto a otros. b) Incorporación de aspectos no recogidos. c) Explicitación más detallada de algunas capacidades. (Del Carmen/Zabala, 1990)
 




B.   CONCRECIÓN DE LOS OBJETIVOS GENERALES DEL ÁREA:
Los objetivos generales de cada una de las áreas curriculares deberán contribuir al desarrollo y consecución de los objetivos generales de la etapa. Se encuentran, por tanto, supeditados a éstos y deben valorarse y contrastarse en función de los mismos. De ahí que los equipos docentes deban concretarlos en su centro. Constituirá una función prioritaria del equipo técnico de coordinación pedagógica asegurar la coherencia y coordinación de los distintos niveles de formulación de fines y objetivos generales realizados en el centro.
C.  CONCRECIÓN DE LOS OBJETIVOS GENERALES DE ETAPA EN CICLOS:
Existen diferencias importantes entre alumnos de las mismas edades a la hora de conseguir determinados objetivos en el mismo plazo de tiempo. Estas diferencias son, en muchos casos, debidas a los contextos en los que vive el alumno y, en otros, a características individuales. De ahí que el énfasis deba ponerse en la obligatoriedad de que todos los alumnos trabajen en la línea de conseguir las capacidades expresadas en los Objetivos Generales de etapa y áreas, teniendo en cuenta que los resultados concretos y los plazos de tiempo para conseguirlos van a ser, a menudo, diferentes. En relación con los objetivos es importante destacar la unidad de la etapa por encima de la de un determinado ciclo de la misma, ya que éste último puede estrechar demasiado las posibilidades de algunos alumnos produciéndose, de esta forma, inadaptaciones, rechazos, absentismos, etc... Que no deben tener cabida en una enseñanza obligatoria. En este sentido, debe procurarse que los objetivos de ciclo no se conviertan en objetivos de carácter terminal o en barreras selectivas.
D.  ORIENTACIONES PARA LA SELECCIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LOS CONTENIDOS:
Criterios generales para la selección de contenidos:
a) Atención al desarrollo cognitivo de los adolescentes.
b) Conexión con sus intereses y necesidades.
c) Potencialidad explicativa.
d) Relevancia social.
e) Representatividad con respecto a las disciplinas científicas de referencia.
Criterios para la selección de contenidos en el P.C.C:
a) Adecuación a las características del contexto social y cultural del centro.
b) Idoneidad con relación a las finalidades educativas y a su concreción en los objetivos generales de la Etapa.
c) Significatividad para el profesorado y el alumnado.
d) Accesibilidad de los recursos que los mediatizan.
Criterios para la organización de contenidos:
1.- Representatividad.- Alude a la relación que debe existir entre la propuesta organizativa del equipo educativo y la estructura del conocimiento característica de las disciplinas referentes.
2.- Significatividad psicológica.- Se refiere a la necesidad de organizar los contenidos de enseñanza a partir de la capacidad de estructuración del conocimiento conseguida por los alumnos de estas edades.
3.- Relevancia social y cultural.- La organización propuesta debe permitir abordar temas y problemas de especial interés en función del contexto escolar y de la sociedad en que se inscribe el Centro.
4.- Funcionalidad didáctica. - La propuesta organizativa debe ser útil para diseñar diferentes tipos de unidades didácticas (temas, problemas, centros de interés, etc.) y concretarlas en actividades de aula, desde enfoques disciplinares, multidisciplinares o interdisciplinares.
5.- Potencialidad vertebradora. - La organización propuesta debe facilitar la integración de contenidos de los distintos apartados o núcleos que figuran en el anexo del área correspondiente.

E.  ORIENTACIONES PARA LA SECUENCIACIÓN DE CONTENIDOS DE LA ETAPA
Más que un procedimiento añadido para responder a exigencias externas de control y comunicación de la tarea, la programación obedece a un principio de estructuración y regulación interna de cada profesor.
El contenido funciona de tres maneras: como biblioteca: acrecentar los conocimientos, como herramienta: que aprendan ciertas cosas para poder hacer algo con ellas (por ej. procedimiento para la búsqueda de fuentes); como practica: practicas complejas que solo se aprenden practicándolas (por ej. ejecución musical).
Los profesores definen prioridades, delimitan alcances y niveles de profundidad. Organización del contenido: determinación de formas de relación horizontal entre contenidos, en vistas a promover la integración de los aprendizajes. Secuencia del contenido: resulta tanto de criterios vinculados a la estructura lógica del conocimiento como de las ideas relativas acerca del proceso por el cual el alumno aprende. Proceso de configuración del contenido de enseñanza
Qué contenido son más importantes en el proceso de enseñanza.  ¿Cómo presentarlos a los alumnos/as de manera que les resulten comprensibles, interesantes y relacionables con sus ideas previas? ¿Cómo progresar en su desarrollo y hasta dónde llegar?¿Cómo potenciar las relaciones entre los diferentes Secuenciación, respuesta a cuestiones básicas:
Las fuentes y criterios empleados para la selección y secuenciación de los contenidos educativos deben ser variados, explícitos y fundamentados, de manera que cumplan una función educativa global
Conjunto de elementos que presentan unas relaciones características, y dan lugar a una sucesión dotada de constancia interna y especificidad de actuación. Secuencias educativas
Para que una propuesta de criterios de secuenciación esté consistentemente fundamentada necesita formular un conjunto de hipótesis contrastables, que permita identificar los elementos que deben ser secuenciados, y determinar los principios de secuenciación en relación a los diferentes contenidos.
Relaciones que se establecen entre los distintos componentes del currículo;  elementos que son objeto de secuenciación; los ámbitos de aplicación de las secuencias; características de los alumnos y alumnas;  relaciones entre el análisis sincrónico y el diacrónico; técnicas de análisis utilizadas; las estrategias de secuenciación recomendadas;  el tipo y grado de intervención de los diferentes agentes en la toma de decisiones.
En cualquier caso, las decisiones sobre este elemento del Proyecto Curricular de Etapa deben centrarse en la definición de la secuencia interciclos.
Esto es, el grado y nivel de formulación con el que deberán abordarse los contenidos en los diferentes ciclos ha de responder a cuestiones como las siguientes:
– qué criterios se han utilizado para realizar la secuenciación
– cómo se tratarán los contenidos en los diferentes ciclos
– cuál será el orden más adecuado de presentación.
CRITERIOS GENERALES PARA LA SECUENCIACIÓN DE CONTENIDOS
“1. Pertinencia en relación al desarrollo evolutivo de los alumnos y alumnas. Se trata de establecer una “distancia” óptima entre lo que los alumnos son capaces de hacer y los nuevos contenidos que tratan de enseñarse.
2. Coherencia con la lógica de las disciplinas que tratan de enseñarse. En gran medida, poder apropiarse de los contenidos de la enseñanza implica comprender la lógica interna de las disciplinas que los componen o informan, de forma tal que su secuencia y desarrollo se hagan comprensibles.
3. Adecuación de los nuevos contenidos a los conocimientos previos de alumnos y alumnas.
Esta adecuación requiere una exploración de las ideas y experiencias que los alumnos tienen con relación a aquello que vamos a enseñar, y encontrar puntos de conexión que permitan hacerlas progresar en el sentido de las intenciones educativas.
4. Prioridad de un tipo de contenidos a la hora de organizar las secuencias. El establecimiento de una secuencia de contenidos puede facilitarse si adoptamos un tipo de contenidos (conceptual, procedimental o actitudinal) como contenido organizador y los otros estructurados en la relación a éste.
5. Delimitación de ideas-eje. La estructuración de las secuencias se garantiza, si existen unas ideas centrales que actúan como eje de desarrollo.
6. Continuidad y progresión. La enseñanza de los contenidos fundamentales de cada área, debe tener continuidad a lo largo de los diferentes niveles educativos, de forma que los alumnos puedan relacionar y progresar adecuadamente, retomando cada nuevo proceso allí donde se quedó anteriormente. Esta idea de “curriculum en espiral” (Bruner, 1972), es especialmente adecuada para facilitar la construcción progresiva de conocimientos y permitir una atención adecuada a la diversidad del grupo clase. Desde el conocimiento cotidiano, simple y concreto, hacia un conocimiento conceptualizado de forma abstracta y cada vez más complejo.
7. Equilibrio. Una vez establecidas las secuencias de contenidos, y tomando como referencia los objetivos generales y de área, en los que se plantea un desarrollo integral y equilibrado de las capacidades de los niños y niñas, debe comprobarse que los distintos tipos de contenidos trabajados cubren todos los aspectos planteados, y no ponen un excesivo énfasis en algunos de ellos en detrimento de otros.
8. Interrelación. Los diferentes contenidos presentados deben aparecer fuertemente interrelacionados, para favorecer que los alumnos comprendan su sentido y facilitar su aprendizaje significativo. Esta interrelación debe contemplarse, siempre que se considere pertinente, entre distintos contenidos de una misma área, dando con ello entrada a planteamientos globalizadores o interdisciplinares.”

F.   PRINCIPIOS METODOLÓGICOS DE LA ETAPA Y DE LAS AREAS CURRICULARES:
En este sentido, los centros podrán seleccionar aquellas orientaciones que han de articular la acción metodológica en determinadas áreas, estableciendo relaciones con otras, para confluir en principios metodológicos vertebradores de toda la acción didáctica en el ciclo o etapa.
G.  CRITERIOS DE EVALUACIÓN POR CICLOS:
El concepto de evaluación que se defiende en el nuevo sistema educativo descansa en la definición de criterios o guías que orientan la búsqueda de información relevante para comprobar el grado de desarrollo y maduración de las capacidades expresadas en los objetivos, con el fin de adoptar los mecanismos de ajuste y regulación necesarios en el proceso didáctico.
Los equipos docentes deberán adecuar dichos criterios a las características de su realidad educativa y concretarlos en cada uno de los ciclos. “Los criterios de evaluación proporcionan una información sobre los aspectos a considerar para determinar el tipo y grado de aprendizaje que hayan alcanzado los alumnos y alumnas en cada uno de los momentos del proceso, con respecto al avance en la adquisición de las capacidades establecidas en el curriculum. El nivel de cumplimiento de esos objetivos no ha de ser establecido de manera rígida o mecánica, a través de una mera contrastación inmediata, sino con la flexibilidad, diversidad y riqueza de matices que se derivan de una observación minuciosa de las diversas circunstancias y contextos socioculturales y personales en que se produce la evolución de los distintos alumnos dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje. Deben tener en cuenta los distintos tipos de contenidos de manera integrada (conceptuales, procedimentales, actitudinales), han de guiar la concreción y secuenciación de criterios en cada ciclo y aula, según lo que expliciten los proyectos curriculares realizados por cada comunidad escolar y, así mismo, deben ser aplicados considerando la diversidad de características personales y socioculturales de los alumnos y alumnas.”
Los criterios de evaluación, al proporcionar indicaciones sobre el qué evaluar, facilitan la regulación de los procesos educativos y, en ese sentido, contribuyen a garantizar el desarrollo de las capacidades generales establecidas en los objetivos generales de etapa, ciclo y área.

Los criterios de evaluación deberán tener las siguientes características:
– Deben ayudar a obtener información sobre el grado de desarrollo de las capacidades expresadas en los objetivos generales de etapa, ciclo y área.
– Deben referirse de forma integrada a distintos tipos de contenidos: conceptos, procedimientos y actitudes.
– Deben tener un carácter orientativo y procesual. Por tanto no pueden utilizarse para marginar, seleccionar o agrupar a los alumnos.
– Deben facilitar una adecuación flexible a las necesidades peculiares del grupo-aula y de las personas.
– Deben implicar no sólo a los procesos de aprendizaje de los alumnos, sino también a los procesos de enseñanza desarrollados por los profesores.
– Deben permitir distintos grados de acercamiento al criterio general establecido en función de las posibilidades efectivas y el estilo cognitivo de cada alumno.
– Deben ayudar a la mejora progresiva de la práctica docente.

H.  CRITERIOS DE PROMOCIÓN:
Los criterios de promoción tratan de establecer la conveniencia o no de que un alumno o alumna pase al siguiente ciclo o curso. “Esta conveniencia no vendrá sólo determinada por los aprendizajes alcanzados sino, fundamentalmente, por las condiciones que se consideren más favorables para que el alumno siga progresando.



Bibliografía


Guía para la elaboración. (s.f.). Obtenido de del proyecto curricular de centro: https://gizartehizkuntza.wikispaces.com/file/view/PCC+SECUNDARIA+ANDALUCIA.pdf
UNAH. (2018). Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Obtenido de Modalidad Virtual: campusvirtual.unah.hn




PLAN DE TUTORÍA Y ORIENTACIÓN ESCOLAR



Es un instrumento de planificación y organización de las actividades que asegurarán la implementación de la tutoría y orientación educativa en la escuela.

MARCO DE REFERENCIA DE LA TUTORÍA Y ORIENTACIÓN EDUCATIVA
¿Qué es la tutoría? La tutoría es una modalidad de la orientación educativa. De acuerdo con el Diseño Curricular Nacional es concebida como “un servicio de acompañamiento socio afectivo, cognitivo y pedagógico de los estudiantes. Es parte del desarrollo curricular y aporta al logro de los aprendizajes y a la formación integral, en la perspectiva del desarrollo humano”. (MED-2005: 23)
 A través de la tutoría, se garantiza el cumplimiento del derecho de todos los y las estudiantes a recibir una adecuada orientación (Ley General de Educación 28044, artículo 53º, inciso a). Partiendo de sus necesidades e intereses, se busca orientar su proceso de desarrollo en una dirección beneficiosa, previniendo las problemáticas que pudieran aparecer.
La implementación de la tutoría en las instituciones educativas requiere del compromiso y aporte de todos los miembros de la comunidad educativa: docentes (sean tutores o no), padres de familia, personal administrativo y los propios estudiantes. Por su importancia para la formación integral de los estudiantes, y su aporte al logro de los aprendizajes, el plan de estudios de la EBR considera una hora de tutoría dentro de las horas obligatorias, que se suma al trabajo tutorial que se da de manera permanente y transversal.
 Resulta claro que la tutoría no se limita al desarrollo de la Hora de Tutoría, ni a la labor de los tutores formales, puesto que la orientación es inherente a todo el proceso formativo.
¿Cuáles son las áreas de la tutoría? Las áreas de la tutoría son ámbitos temáticos que nos permiten brindar atención a los diversos aspectos del proceso de desarrollo de los y las estudiantes, para poder realizar la labor de acompañamiento y orientación. Es importante no confundirlas con las áreas curriculares y destacar que los y las docentes tutores deben priorizar en su labor, aquellos ámbitos que respondan a las necesidades e intereses de sus estudiantes.
FINALIDADES DE LA TUTORÍA
La tutoría y la orientación de los alumnos/as tienen como fines fundamentales:
- Favorecer la educación integral del alumno como persona
- Potenciar una educación lo más personalizada posible y que tenga en cuenta las necesidades de cada alumno
- Mantener la cooperación educativa con las familias

La meta o finalidad última de la Acción Tutorial es conseguir un desarrollo integral y armónico del alumno que le permita dar respuesta a las necesidades y situaciones de carácter personal, educativo y profesional que se va encontrando a lo largo de su vida. Es decir, enseñarle a ser persona, a pensar, a convivir, a respetar las individualidades y peculiaridades de cada persona, a comportarse consigo mismo y con los demás, a decidirse en cualquier situación de la vida, etc... Para ello, es necesario que la acción tutorial adopte un mayor protagonismo en la acción educativa a través de un currículum más formativo que oriente para la vida.
Aunque la orientación y la tutoría sea una tarea de todo el equipo docente, existe el profesor tutor que se encarga más específicamente de:
– Facilitar un buen clima de convivencia y aprendizaje en el grupo.
– Hacer un seguimiento personal de cada alumno/a y facilitar que todos los profesores del grupo tengan en cuenta las necesidades de cada uno/a de ellos/as.
– Coordinar el proceso de evaluación de los alumnos de su grupo, presidiendo las sesiones de evaluación de su grupo y encargándose de los boletines de notas.
– Encauzar las inquietudes y demandas de los alumnos y mediar en los conflictos que se puedan plantear.
– Orientar a los alumnos sobre su futuro académico y profesional
– Hacer de enlace entre los profesores y los padres de los alumnos.

– Proponer medidas de actuación e intervención de forma conjunta con el equipo docente.


Las áreas de la tutoría son las siguientes:
a. ÁREA PERSONAL SOCIAL: apoya a los y las estudiantes en el desarrollo de una personalidad sana y equilibrada, que les permita actuar con plenitud y eficacia en su entorno social.
b. ÁREA ACADÉMICA: asesora y guía a las y los estudiantes en el ámbito académico, para que obtengan pleno rendimiento en sus actividades escolares y prevengan o superen posibles dificultades.
 c. ÁREA VOCACIONAL: ayuda al estudiante a la elección de una ocupación, oficio o profesión, en el marco de su proyecto de vida, que responda a sus características y posibilidades, tanto personales como del medio.
 d. ÁREA DE SALUD CORPORAL Y MENTAL: promueve la adquisición de estilos de vida saludable en los y las estudiantes.
e. ÁREA DE AYUDA SOCIAL: busca que las y los estudiantes participen reflexivamente en acciones dirigidas a la búsqueda del bien común.
 f. ÁREA DE CULTURA Y ACTUALIDAD: promueve que el y la estudiante conozcan y valoren su cultura, reflexionen sobre temas de actualidad, involucrándose así con su entorno local, regional, nacional y global.
 g. ÁREA DE CONVIVENCIA Y DISCIPLINA ESCOLAR: busca contribuir al establecimiento de relaciones democráticas y armónicas, en el marco del respeto a las normas de convivencia.
Sesiones según área de la Tutoría
 Área personal social Busca favorecer el desarrollo de una personalidad saludable y equilibrada, que facilite a la o el estudiante actuar con plenitud y eficacia en su entorno social. Desde esta área se promueve entre niños, niñas y adolescentes a la reflexión y procesamiento de las situaciones de su vida, orientándolos para que enfrenten mejor las exigencias, desafíos, oportunidades y riesgos del proceso de desarrollo y de la vida social. Esto se logra mediante el fortalecimiento de habilidades que permitan a los estudiantes conocerse y aceptarse, relacionarse de manera positiva con los demás, ser capaces de ponerse en el lugar del otro para comprenderlo, expresar sentimientos, deseos, opiniones, defender los propios derechos, pero también reconocer y respetar los derechos y las necesidades de las otras personas.
Desde el área personal social de la tutoría se pueden apoyar o potenciar ciertas capacidades, competencias y habilidades trabajadas en las áreas curriculares de Personal Social; Persona, Familia y Relaciones Humanas, y Comunicación Integral.

Ejemplos:
PARA APRENDER A TOMAR DECISIONES
Para tercero, cuarto y quinto de secundaria
ÁREA DE TUTORÍA: Personal Social BUSCAMOS: que las y los estudiantes conozcan, comprendan y apliquen los pasos del proceso de toma de decisiones.
RELACIÓN CON EL ÁREA CURRICULAR: Persona, Familia y Relaciones Humanas
MATERIALES: cartilla, papelotes, plumones.

Presentación (8 minutos)
Iniciamos preguntando a los y las estudiantes si alguna vez han tenido dificultades para tomar decisiones, y pedimos voluntarios para que cuenten algunas situaciones. Comentamos que una de las situaciones más complicadas que las personas enfrentamos a diario es la toma de decisiones que nos hagan sentir bien con nosotros mismos y con los demás.
 Proponemos conversar al respecto, y leemos el siguiente caso:
 Alberto es un estudiante con rendimiento regular. A pesar de que se esfuerza por sacar buenas notas en matemática, practicando los ejercicios y memorizando los aspectos teóricos del curso, solo logra obtener trece como mayor nota, calificación que baja considerablemente su promedio general.
Durante el examen final de matemática se da con la sorpresa de encontrar tres ejercicios muy parecidos a los que el profesor realizó durante la última clase y que, casualmente, son los que llevan el mejor puntaje. Durante el examen, ve a su profesor distraído revisando unas prácticas y él se pregunta si es o no correcto mirar su cuaderno para chequear, y así asegurar una nota superior a su conocido trece. Alberto piensa que es mucha la dedicación que le ha dado al curso, y corroborar sus respuestas le ayudaría a tener seguridad, pues no estaría copiando, solo asegurándose de resolver adecuadamente el ejercicio.
Cierre (7 minutos)
Reforzamos los pasos para tomar la mejor decisión, enfatizando la importancia de darnos tiempo para elegir la decisión que más se adecue a nuestra forma de pensar, sentir y relacionarnos con los demás.
Después de la hora de tutoría
 Podemos pedir a nuestros estudiantes que sigan practicando los pasos recomendados para tomar una decisión, aplicando la secuencia cuantas veces sea necesario en las situaciones-problema que se les presentan cotidianamente. Además, solicitamos que un o una estudiante, voluntariamente, transcriba la cartilla en un papelote, que luego se colocará en un lugar visible del aula.


RECOMENDACIONES PARA LA TOMA DE DECISIONES
Pasos para una decisión acertada:
1. Identificar cuál es el problema suscitado.
¿En qué consiste el problema? ¿Por qué nos preocupa? ¿Por qué es importante solucionarlo?
2. Identificar las causas. ¿Qué origina el problema?
 3. Proponer las alternativas: Considerar varias alternativas viables, mínimo cinco, para poder elegir la o las más convenientes.
 4. Considerar las ventajas y desventajas de cada alternativa.
 5. Elegir la mejor o las mejores alternativas, en función de la o las opciones elegidas.
 6. Aplicar la o las alternativas para solucionar el problema suscitado. Luego de llevar a cabo la alternativa o las alternativas elegidas hay que evaluar el resultado, para determinar si el problema disminuye o desaparece satisfactoriamente. Si el problema persiste en igual o mayor magnitud, entonces se debe volver a aplicar todos los pasos para la toma de decisiones.



LA ATENCIÓN A LOS GRUPOS DE ALUMNOS QUE PRESENTEN NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES


¿Debe la tutoría trabajar temas relacionados a la inclusión? ¿Cómo combinar los aspectos pedagógicos de la educación inclusiva con el énfasis formativo de la tutoría? Este es un tema complejo, pero la respuesta a estas interrogantes es clara: la tutoría debe incorporar acciones acordes a la educación inclusiva, puesto que es un servicio que debe llegar a todos los estudiantes de la institución educativa. Es decir, la tutoría es un servicio inclusivo por definición. La inclusión es un proceso en el que participan, directa o indirectamente, todos los miembros de la comunidad educativa. Las y los profesionales docentes y no docentes deben asumir su rol en la adecuación de la práctica pedagógica a las necesidades de todo estudiante, incluidos aquellos con NEE. Y todos –profesionales de la educación, estudiantes y padres– deben estar preparados para aceptar los retos de la educación inclusiva. Por ejemplo, estudiantes y docentes deben respetar y valorar la diversidad, entendiendo que ella enriquece la escuela. Además, los padres de familia deben comprender la eficacia pedagógica de realizar adaptaciones para el beneficio de todos los y las estudiantes. Nuestra propuesta, entonces, es que la inclusión sea abordada desde la tutoría de tres maneras:
1. Realizando intervenciones (sesiones, tutoría individual) que se ajusten a todos los y las estudiantes, incluyendo aquellos con NEE. Al realizar intervenciones ajustadas a las necesidades de todos, la tutoría utiliza una perspectiva inclusiva, pues provee de experiencias formativas, sin discriminar a nadie.
2. Promoviendo el respeto y la valoración a la diversidad, entendida esta última como elemento que enriquece la experiencia escolar, dentro de un marco de convivencia democrática. La diversidad fortalece la institución educativa, pues promueve la tolerancia, la empatía y el aprendizaje a través del diálogo y de la comprensión de los otros, en un marco de respeto a los derechos humanos. A través de diversas acciones, la tutoría puede promover la diversidad y así ayudar a crear el clima adecuado para que el enfoque inclusivo pueda desarrollarse. Esta estrategia es otro ejemplo de cómo la inclusión beneficia a todos los y las estudiantes, tengan o no NEE.
3. Facilitar que los docentes desarrollen las actitudes y capacidades necesarias para trabajar con estudiantes de distintas características, incluyendo aquellos con NEE. Trabajar desde un enfoque inclusivo es un verdadero reto para cualquier docente. Es por ello, que el tutor o la tutora deberá facilitar que otros docentes puedan incorporar las capacidades y las actitudes que se requieren en el trabajo con estudiantes con NEE. La tutoría, al asumir estas funciones, se suma a la inclusión no sólo apoyándola, sino llevando a cabo estrategias concretas dirigidas a su consolidación.
A continuación, se presentan las principales acciones que el tutor o la tutora pueden realizar dentro del enfoque de inclusión, que se desprenden de las estrategias antes mencionadas:
a. Realizaremos sesiones de tutoría que promuevan el respeto y el valor de la diversidad en la escuela. Las sesiones de tutoría son un medio privilegiado para promover la valoración de la diversidad, ya que propicia en los y las estudiantes procesos de reflexión que pueden generar cambios de actitud.
b. En caso de que hubiera estudiantes con NEE en el aula, adaptaremos las sesiones de tutoría de manera que sean adecuadas a sus necesidades. Los docentes tutores debemos asegurarnos de que todos nuestros estudiantes en el aula puedan beneficiarse de la sesión de tutoría. Para ello, puede ser necesario modificar la metodología de la sesión. Por ejemplo, si hay un estudiante con un déficit visual y la sesión original incluye repartir tarjetas con información que debe ser leída, una manera de arreglar la situación es leer las tarjetas en voz alta.
c. Tendremos entrevistas periódicas con las y los estudiantes con NEE. A través de las entrevistas, podemos darnos una idea de cómo el o la estudiante vive su situación y cuáles son los principales retos que enfrenta. Este conocimiento nos ayudará a adecuarnos a las necesidades de la o el estudiante.
d. Entrevistamos a los padres de estudiantes con NEE. Los padres también pueden brindarnos información significativa sobre las necesidades del estudiante. Asimismo, es importante conocer la dinámica familiar en la que se desenvuelve el estudiante con NEE. Mientras que lo ideal es que la familia constituya un apoyo para el estudiante, pueden existir casos en los que la situación familiar agudiza la problemática.
e. Conversamos con los docentes no tutores (Educación Secundaria). Puede ser que los y las docentes no tutores no estén completamente al tanto de las necesidades de sus estudiantes y que les cueste asumir un enfoque inclusivo. Por ello, debemos conversar al respecto, para sensibilizarlos sobre el tema de la inclusión y para que puedan coordinar las adecuaciones necesarias para las y los estudiantes con NEE.
f. Buscar apoyo o hacer derivaciones a los Servicios de Apoyo y Asesoramiento para la Atención de las Necesidades Educativas Especiales (SAANEE), donde los hubiere. Los SAANEE están compuestos por profesionales especializados para brindar apoyo y asesoramiento a los estudiantes con NEE y funcionan dentro de los Centros de Educación Básica Especial. Donde los hubiere, deben ser parte de la red de apoyo a la institución educativa que tenga estudiantes con NEE. Puede ser difícil identificar a un estudiante con necesidades especiales, sean transitorias o permanentes. Sobre todo, considerando que sus causas son múltiples (emocionales, intelectuales, sensoriales, entre otras). Por ello, se recomienda que, después de que detectemos dificultades de aprendizaje, sea un profesional especialista en la materia quien realmente determine si el niño o adolescente tiene o no NEE.
g. En caso de que no hubiera un SAANEE accesible, los estudiantes con dificultades de aprendizaje (de cualquier origen) pueden ser derivados a un profesional externo. En la medida de lo posible, debemos aprovechar las redes interinstitucionales, de manera que los servicios de profesionales externos sean más accesibles económicamente.
 h. Si es que los estudiantes con NEE estuvieran siendo atendidos externamente, nos entrevistaremos con el profesional externo. Es importante que demos este paso, pues el profesional externo puede brindar orientaciones sobre qué hacer en determinadas situaciones de aprendizaje. Además, al conversar con el especialista, podemos obtener más información sobre el estudiante atendido por él o ella.
i. Realizaremos un seguimiento al estudiante con NEE. No basta con derivar al estudiante o adaptar el currículo en un momento dado. Es importante que observemos al estudiante y hagamos un seguimiento de su evolución, para comprobar si realmente la adaptación curricular es adecuada y el o la estudiante está logrando los objetivos pedagógicos e integrándose socialmente con el resto de sus compañeros y compañeras.
 j. Promoveremos la convivencia escolar democrática. La convivencia democrática promueve los derechos humanos de todos los y las estudiantes, reafirma la tolerancia y el respeto, valora la diversidad y fomenta el diálogo. Por todo esto, la convivencia escolar democrática brinda el contexto ideal para la educación inclusiva.





Ejemplos:
YO VEO... TÚ VES...
Para cuarto y quinto de secundaria
ÁREA DE TUTORÍA: CONVIVENCIA Y DISCIPLINA ESCOLAR DEMOCRÁTICA
BUSCAMOS: que las y los estudiantes se den cuenta que cada uno tiene diferentes maneras de ver y entender la realidad y que ser diversos no es una dificultad.
ÁREA CURRICULAR RELACIONADA: Persona, Familia y Relaciones Humanas, Comunicación.  
MATERIALES: Figuras de percepción doble Presentación - sensibilización (5 minutos) Explicamos que realizaremos actividades que nos ayudarán a entendernos mejor. No debemos mencionar el tema o la razón de las actividades; el objetivo es que paulatinamente nuestros estudiantes se vayan dando cuenta del significado de la sesión, con o sin nuestra ayuda.
Desarrollo (30 minutos)
Formamos grupos de cuatro a seis estudiantes y les repartimos la hoja figuras de percepción doble. Luego, preguntaremos sobre cada figura en forma general: ¿Qué es lo primero que ven en la figura 1? Alentamos las respuestas de nuestros estudiantes. Después, preguntamos: ¿Ven algo más en esa figura? Cuando los estudiantes solo mencionen una imagen (de las dos posibles) de la figura, debemos animarlos para que perciban la otra diciéndoles ¿Qué más ves? Es posible que para algunos estudiantes sea casi imposible ver ambas imágenes. En ese caso, podemos darles pistas para que focalicen la mirada o decirles la respuesta, asegurándoles que es normal que no se puedan enfocar la vez las dos imágenes en la sola figura.
Cuando todos hayan percibido las dos imágenes posibles, empezamos la plenaria, preguntando:
·         ¿Cómo se sintieron durante el ejercicio?
               Con esta pregunta, buscamos que expresen sus sentimientos libremente.
·         La primera vez que vieron las figuras, ¿por qué unos veían una cosa, mientras otros veían algo diferente?
   Los y las estudiantes pueden responder a esto de varias maneras. Nosotros debemos centrar las respuestas poco a poco hacia la siguiente idea: Todos vemos cosas diferentes porque somos personas diferentes. Cada persona es única. El hecho que seamos diferentes hace que la vida sea más interesante.
·         Si yo veo una cosa y mi compañero o compañera otra, ¿eso me hace mejor o superior a ellos?
 Luego de escuchar las respuestas, enfatizamos que ver diferentes imágenes en una sola figura no significa ser mejor ni peor que los demás. Del mismo modo, que las personas vean las cosas de una sola manera, tampoco implica algo bueno o malo.
·         ¿Saben cuál fue el objetivo de este ejercicio?
Después de que contesten, recogemos sus ideas y explicamos claramente que el objetivo del ejercicio es que se den cuenta de que las personas pueden tener diferentes maneras de ver el mundo y podemos ser diferentes en muchos aspectos; lo cual no implica que unas personas sean “mejores” o “peores”, “superiores” o “inferiores”, en ningún sentido, simplemente significa que somos personas distintas.
Cierre (5 minutos)
Concluimos enfatizando que es normal que las personas seamos diferentes unas de otras, esto es parte de nuestra naturaleza humana. Debemos generalizar este ejercicio con ejemplos de la vida real: hay gente a quien le gustan las películas de terror y otra a quien no; hay gente a quien le gusta el fútbol y a otra no, eso es normal. Hay quienes son capaces de hacer una larga cola para ver a su artista favorito, mientras otros no lo soportan al personaje. Habrá a quien le encante el ajedrez, mientras que a su mejor amigo a amiga no, y así para todo. Debemos subrayar que a pesar de nuestras diferencias y que todos somos únicos, todos tenemos los mismos derechos a que se respeten nuestras ideas, nuestros modos de ser, y tenemos el deber de respetar los gustos e intereses ajenos.
Después de la Hora de Tutoría
Pedimos que piensen en ejemplos de situaciones en las que las personas se diferencian unas de otras.
RESPETO ENTRE PARES
De tercero a sexto de primaria
ÁREA DE TUTORÍA: PERSONAL SOCIAL, CONVIVENCIA Y DISCIPLINA ESCOLAR DEMOCRÁTICA
BUSCAMOS: que los y las estudiantes identifiquen conductas de buen y maltrato y se ejerciten en dar un trato positivo y solidario hacia los demás.
ÁREA CURRICULAR RELACIONADA: Personal Social
MATERIALES: papelotes, hojas, plumones, listado 4.26 de buen trato y maltrato.  
Presentación - sensibilización (10 minutos)
Los estudiantes se dividen en dos grandes grupos. Cada grupo se pondrá alrededor de su pequeño círculo, que previamente habremos marcado con tiza en el piso. Indicaremos que cada grupo debe cumplir la tarea de que todos sus integrantes queden dentro del círculo (el círculo debe ser intencionalmente pequeño, para que cada grupo tenga que esforzarse por que todos entren) nadie debe quedarse fuera.
Una vez que los grupos hayan logrado su objetivo (o lo hayan intentado), preguntamos, ¿cómo han hecho para cumplir la tarea? ¿Cómo se han relacionado? ¿Se han respetado o, por cumplir, alguien trató mal a otro?
A partir de las expresiones de nuestros estudiantes, señalamos que todas las personas tenemos la responsabilidad de tratar bien a los demás y el derecho de ser tratados bien. Indicamos, además, que las relaciones entre ellos pueden ser muy buenas; pero a veces, queriendo o sin querer, nos hacemos daño y esto genera malestar y sufrimiento.
Estas conductas pueden acarrear consecuencias graves, tanto para quien las comete como para quien las recibe, pero también para los que las contemplan o las conocen y no hacen nada para evitarlo.
Desarrollo (30 minutos)
Organizamos a los y las estudiantes en grupos y les indicamos que iremos mencionando acciones o verbos mostraremos una tarjeta que diga “Buen trato” o una tarjeta que diga “Maltrato”. Por ejemplo: “tirar”, y señalamos la tarjeta de “Maltrato”. El grupo dice: Tirar la mochila de mi compañero al piso. Otro ejemplo: verbo “pedir” y mostramos la tarjeta “Buen trato”. Ellos dicen: Pedir permiso a mi compañero para pasar. Cuando terminen, los motivamos a construir todos juntos la definición de los que es tratar bien y tratar mal. Entre todos convertimos las frases de maltrato en expresiones de buen trato. Luego todos nos felicitamos por haber logrado cambiar el maltrato con la cooperación y ayuda de todos.
Cierre (10 minutos)
Preguntamos: ¿Cómo se sintieron cuando expresaban maltrato?, ¿cómo se sintieron cuando expresaban buen trato?, ¿de cuál de las dos formas quieren tratar a los demás?, ¿cómo quieren ser tratados?, ¿cómo creen que se sienten las personas que son tratadas de una u otra forma? Señalamos que la solidaridad es una forma especial de buen trato, donde además de hacer sentir bien al otro nos sentimos bien por hacer algo bueno. Concluimos con la idea de que además de aprender cosas importantes debemos aprender a vivir y a trabajar juntos, y por lo tanto es responsabilidad de cada uno el tipo de convivencia que se dé en el aula, que deben aprender formas de resolver los problemas respetando el derecho del compañero o la compañera.







LA ORIENTACIÓN EDUCATIVA PROFESONAL
La orientación académica y profesional entendida como un proceso que se desarrolla a lo largo de toda la educación secundaria y encaminada a dotar al alumnado de capacidades, actitudes, conocimientos y experiencias que le posibiliten para tomar decisiones relacionadas a su futuro académico y profesional, de forma autónoma y responsable y entre diversas materias optativas y en aquellos momentos en los que la elección entre distintas opciones puede condicionar su futuro académico y profesional.
La docencia tiene por objeto, además de la transmisión de conocimientos y procedimientos, la educación en valores, normas y actitudes; en definitiva, el pleno desarrollo personal de los alumnos, un desarrollo que implica, por parte de los profesores, el ejercicio de la función tutorial.
La acción de educar no se ejerce sólo en relación con el grupo docente, ni tiene lugar exclusivamente dentro del aula. En este sentido, la orientación es el proceso de ayuda a un sujeto para conocerse a sí mismo y a la sociedad en que vive, para que pueda
Lograr su máxima ordenación interior y su mayor integración en la sociedad. La orientación y la tutoría se identifican con la educación, son parte esencial de ella. Por lo tanto, la práctica docente ha de incorporar la dimensión orientadora, porque educar es orientar para la vida. La tutoría aparece como actividad integrada en el currículum y no como algo yuxtapuesto al arbitrio o buena disposición de algunos profesores. La tutoría supone un proceso de aprendizaje que deja sin sentido toda acción puntual y periférica.
Tiene por objeto capacitar a profesionales en la detección de dificultades o problemas que se afrontan en los grupos humanos y ayudar a superarlos y/ o resolverlos. Teniendo conciencia de la gran complejidad de la conducta humana y comprendiendo las variabilidades de la personalidad en todas sus fases de desarrollo, sobre todo en la de niños, niñas y adolescentes.



El Departamento de Orientación, es un órgano de asesoramiento y apoyo que tiene como función realizar propuestas relativas a la organización y funcionamiento de la acción tutorial, colaborar con la Jefatura de Estudios en la coordinación de los tutores y colaborar también con los tutores y el resto del profesorado del grupo en el desarrollo del Plan de Acción Tutorial, facilitándoles materiales, recursos y participando también en el trabajo directo con alumnos y padres Corresponde al Departamento de Orientación en primer lugar, según la normativa vigente, la función de elaborar el Plan de Acción Tutorial del Centro, marco en el que se especifican los criterios para la organización y las líneas prioritarias de funcionamiento de la acción tutorial en el centro, que debe aprobar el Claustro de profesores, así como contribuir a su desarrollo, evaluación y mejora. Para ello, deberá seguir las directrices generales establecidas por la Comisión de Coordinación Pedagógica y el Claustro. El Departamento de orientación, actúa en este sentido realizando las funciones de asesoramiento y apoyo, en colaboración con el Jefe de Estudios, responsable de dirigir y coordinar la labor de los tutores y el resto del profesorado, todo ello teniendo en cuenta que el Dpto. de Orientación no tiene competencias de dirección y control que sólo pueden realizar los miembros del Equipo Directivo. Las funciones y tareas de asesoramiento y apoyo que desde el Departamento de Orientación se realizan con el fin de contribuir al desarrollo del Plan de Acción Tutorial y del Plan de Orientación Académica y Profesional del centro se organizan en varias áreas de intervención: La colaboración con la Jefatura de Estudios en la coordinación de la acción tutorial y el trabajo de los tutores. La contribución a la revisión y mejora del PAT y POAP del centro, realizando propuestas de acuerdo con las aportaciones del equipo de tutores. El asesoramiento y apoyo a los tutores en el desarrollo de sus funciones, fundamentalmente en las reuniones periódicas de un mismo nivel, que deben ser convocadas por la Jefatura de Estudios.

SUJETOS DEL PROCESO ORIENTADOR.
 Los principales agentes implicados en el proceso orientador en los centros docentes son:
• Jefatura de Estudios: es la coordinadora de la orientación en un centro educativo, ejerciendo su papel aglutinador de servicios de orientación y tutores. Algunas de sus funciones son:
1) nombrar a los tutores,
 2) supervisar la elaboración del PAT y realizar propuestas sobre el mismo,
3) convocar las reuniones de coordinación con tutores y profesores, propuestas por el GOE;
y 4) asegurar la planificación las sesiones de tutoría en los distintos cursos.
• El profesor: el profesor, en cuanto mero docente, ya es orientador. La actividad docente, en cuánto a relación profesor/alumno, no se agota en la mera actividad enseñante/docente. La situación de un alumno en un centro docente, además de ser una situación académica, es innegable y primordialmente una situación de formación. ¡Éste es sin duda el aspecto más digno de las funciones que lleva!  a cabo el Profesor.


ORIENTACIÓN Y TUTORÍA
Entre los aspectos más novedosos y destacables del actual sistema educativo, se encuentra la necesidad y conveniencia de la Orientación como un elemento esencial que favorece la calidad y mejora de la enseñanza. En realidad, esta conveniencia y necesidad de la orientación, aunque pueda parecer una novedad, no lo es tal. Cuenta ya con un siglo de historia en algunos de los sistemas educativos más evolucionados. Incluso, en honor a la verdad, es preciso afirmar que nuestro país cuenta con una importante tradición orientadora desde hace varias décadas. Como prueba de la importancia que la legislación vigente concede a la orientación educativa.

  


El Plan de Acción Tutorial y Orientación Académica y Profesional  recoge una serie de directrices que ordenan y organizan toda la intervención que se lleva a cabo en este campo en el Centro. Por lo tanto, es un plan marco donde se contemplan los distintos programas que se van a desarrollar y las líneas de actuación prioritarias para cada etapa, ciclo y nivel.
La OCDE define la orientación profesional como: las actividades dirigidas a ayudar a las personas de todas las edades, en todos los momentos de su vida, a tomar decisiones sobre educación, formación y empleo, así como a gestionar su trayectoria profesional:
• Reflexionar sobre intereses, cualificación y capacidades.
• Comprender el mercado laboral y los sistemas educativos.
• Mejorar la planificación de la trayectoria profesional.
• Organizar la información disponible.
Las actividades de orientación propuestas, son actividades grupales, presenciales y de corta duración, con una metodología eminentemente práctica.
La orientación vocacional y profesional es una actividad esencial del proceso educativo, que interesándose por el desarrollo integral del alumno, individual y socialmente considerado, le ayuda en la mejora de su conocimiento y dirección personal, para lograr su desarrollo equilibrado y para que con sus características peculiares tome su decisiones vocacional, defina su carrera profesional , se comprometa en la consecución de la misma y participe de una manera eficaz en la vida comunitaria.Este proceso de orientación debe ser contemplada como un derecho de todo alumno, que ha de dirigirse a sus necesidades y ha de tratarlo en su integridad, contando con un proceso planificado de asesoramiento y apoyo personal.
El alumno ha de ver reflejada, en ese proceso, su singularidad personal y la del medio en el que se desenvuelve y debe en todo momento sentirse respetado en su libertad y conciencia. El fin último de la orientación es desarrollar la autonomía personal, preparar para el cambio, y para la asunción de responsabilidades y compromisos.
Designación de tutores/as:
La designación del profesorado que ostentará la tutoría se realizará conforme a los
Siguientes criterios:                       
a) Se designará preferentemente al profesor o profesora que tenga mayor horario semanal con el grupo y, en el caso del primer y segundo curso de la Educación Secundaria Obligatoria preferentemente a los maestros/as que impartan docencia en dichos grupos y de no ser posible, al profesorado con mayor expectativa de estabilidad.
b) Se procurará que la tutoría recaiga preferentemente en el profesorado que imparta un área, materia o módulo común a todo el grupo.

c) No podrá ostentar la tutoría de un grupo el profesorado que no le imparta docencia




Bibliografía

 


Bravo..., C. M. (diciembre de 2007). MANUAL DE TUTORÍA Y ORIENTACIÓN . Obtenido de http://www.minedu.gob.pe/minedu/archivos/a/002/02-bibliografia-comun-a-ebr-eba-y-etp/3-manual-de-tutoria-y-orientacion-educativa.pdf
MURCIA, U. D. (s.f.). Recuperado el 28 de Abril de 2018, de plan de orientación y tutorias - Universidad de Murcia
Sáez., M. C. (s.f.). PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL Y DE ORIENTACIÓN ACADÉMICA Y PROFESIONAL EN CENTROS DE EDUCACIÓN SECUNDARIA. Recuperado el 28 de Abril de 2018
 Alegre, Santiago: «Enseñanza superior y empleo en España.» Revista de Educación, núm. 256-257 (1978), pp. 206-226. 2. AMON, J.: «Clasificación y orientación de los individuos a distintas profesiones.» Revista de Psicología General y Aplicada, núm. 99-100 (1969), pp. 934-942.