viernes, 27 de abril de 2018

PLAN DE FORMACIÓN DEL PROFESORADO


El plan de formación del profesorado está dirigido a la realización de acciones formativas a nivel de centro, en función de las necesidades detectadas para mejorar el rendimiento del alumnado, desarrollar planes estratégicos, mejorar la atención a la diversidad u otros aspectos, con independencia de otras acciones formativas que nuestro profesorado quiera llevar a cabo a nivel persona.

La formación del profesorado como instrumento al servicio de la calidad de educación debe contribuir a una mayor calidad de los aprendizajes del alumnado a través de la mejora de las prácticas profesionales que los generan propiciando los procesos de reflexión, deliberación, indagación y trabajo cooperativo en los que se fundamentan estas prácticas. Los Centros del Profesorado deben desempeñar un papel relevante, constituyéndose en espacios que dinamicen, asesoren y favorezcan las iniciativas de formación en Grupos de Trabajo, Formación en Centros, Cursos… Para elaborar el Plan Anual de Formación, el centro tendrá que tener las Propuestas de Mejora, las Pruebas de Diagnóstico. Los objetivos definidos en el Plan de Formación deben ser realistas y coherentes con el contexto educativo y social. La formación estará basada en:  Creación de un clima inicial de compromiso para iniciar un proceso de mejora  Auto  revisión crítica de la situación de la escuela.  Búsqueda de alternativas, recursos y formación.  Elaboración de planes pedagógicos.  Puesta en práctica de los planes. Evaluación del proceso de formación.

MODALIDADES DE FORMACIÓN


Para el desarrollo de la formación se podrán utilizar las siguientes modalidades formativas.
 a) Auto formación:

El plan de actuación a seguir viene recogido en las instrucciones que publica anualmente la Dirección General de Profesorado y Gestión de Recursos Humanos para el desarrollo de grupos de trabajo y la formación en centros.

b) Cursos: 
A título individual o en grupo, previo asesoramiento o consulta con la asesoría del CEP (en este último caso), el profesorado del centro podrá matricularse en cursos puntuales tendentes a conseguir la formación necesaria para mejorar el desarrollo de sus funciones en el centro y su desarrollo profesional.

 c) Otros: Seminarios, Jornadas, Encuentros, etc.






Los contenidos preferentes de la formación serán los que se deriven de la evaluación interna y externas del centro. En líneas generales se podrían tener en cuenta los que a continuación se relacionan:

 1.- Actualización científica y didáctica.
 2.- Dimensión europea y comunicación en la educación.
 3.- Transmisión de principios y valores.
 4.- Las tic en la educación.
5.- Estrategias de atención al alumnado con especiales dificultades en el aprendizaje. 6.- El tratamiento del alumnado superdotado.
 







EVALUACIÓN DEL PLAN DE FORMACIÓN.

La evaluación tendrá en cuenta indicadores relacionados con:

 a) El logro de la finalidad esperada.

b) Valoración de la mejora y los cambios producidos como consecuencia de los aprendizajes adquiridos.






ACTUACIONES

1- Detección de necesidades formativas del centro organizada por la jefatura de estudios del centro y/o el departamento de formación, evaluación e innovación educativa:

 a) Consecuencia de procesos de reflexión sobre la práctica o evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje, acordadas y priorizadas por los equipos del centro.

b) Originadas a partir de pruebas externas como las pruebas de diagnóstico.

 c) Detectadas por los equipos externos: asesorías de formación, equipos de orientación e inspección educativa.









2. Establecer un Plan de actuación en coordinación con la asesoría de referencia del centro que contenga: Temática Objetivos Contenidos Modalidad formativa (con indicación de los recursos necesarios) Temporalidad Participantes (personal agregado y relación de profesorado) en el proceso formativo.

3. Elevar las propuestas formativas al Centro del Profesorado para su estudio a fin de ver su viabilidad de acuerdo con los recursos materiales y humanos del mismo y su inclusión en el Plan de Actuación.

 4. Desarrollo de la formación y aplicación de las propuestas derivadas de la misma. 5. Estrategias para el seguimiento. Qué, cómo, cuándo y quién realiza el seguimiento de las propuestas derivadas de la formación.



Si queremos que la formación permanente promovida mejore las prácticas docentes, los rendimientos educativos del alumnado y favorezca la diversidad, innovación y experimentación, es necesario crear condiciones favorables que faciliten el desarrollo autónomo de la profesión docente.

Para ello es necesario convertir en eje de la formación las habilidades que promuevan el sentido reflexivo, ético y deliberativo de la práctica docente:

Aprender a ver y a analizar.
Aprender a hablar y a escuchar.
Aprender a hacer.
Aprender a reflexionar.
Medidas dirigidas a estimular el desarrollo profesional

Impulsar y apoyar a los colectivos de profesores y profesoras que se impliquen en grupos de trabajo, proyectos de innovación, investigación y experimentación educativa y planes de mejora y cuantas iniciativas de formación se pongan en marcha. Promover la producción y difusión de recursos y materiales didácticos y de aula (impresos, manipulativos, audiovisuales e informáticos 




 Está ampliamente reconocido  que uno de los factores clave en la consecución de buenos resultados de aprendizaje es una enseñanza de alta calidad, mediante el desarrollo de los conocimientos, habilidades, actitudes y valores que los alumnos necesitan para desarrollar todo su potencial como individuos y como miembros activos de la sociedad y el mercado laboral y en un mundo que cambia rápidamente, el papel de los profesores – y las expectativas puestas en ellos – evolucionan también, ya que se enfrentan a los retos de las nuevas necesidades de competencias, rápidos cambios tecnológicos y la creciente diversidad social y cultural, además de la necesidad de atender de forma más individualizada y las necesidades especiales de aprendizaje.

Es por ello que la mejora de los programas de formación del profesorado y los procesos de selección requiere la previa identificación de las competencias profesionales que los docentes necesitan en las diferentes etapas de sus carreras. Los marcos de competencias profesionales pueden servir ​​para mejorar los estándares de calidad, mediante la especificación de los conocimientos, habilidades y actitudes que los profesores, incluyendo los ámbitos de la formación profesional y la enseñanza de adultos, deben poseer o adquirir. Del mismo modo, los formadores de docentes se pueden beneficiar de los marcos que especifican las competencias profesionales que los profesores deben desarrollar para su ejercicio profesional.


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