El plan de formación del
profesorado está dirigido a la realización de acciones formativas a nivel de
centro, en función de las necesidades detectadas para mejorar el rendimiento
del alumnado, desarrollar planes estratégicos, mejorar la atención a la diversidad
u otros aspectos, con independencia de otras acciones formativas que nuestro
profesorado quiera llevar a cabo a nivel persona.
La formación del profesorado como
instrumento al servicio de la calidad de educación debe contribuir a una mayor
calidad de los aprendizajes del alumnado a través de la mejora de las prácticas
profesionales que los generan propiciando los procesos de reflexión,
deliberación, indagación y trabajo cooperativo en los que se fundamentan estas
prácticas. Los Centros del Profesorado deben desempeñar un papel relevante,
constituyéndose en espacios que dinamicen, asesoren y favorezcan las
iniciativas de formación en Grupos de Trabajo, Formación en Centros, Cursos…
Para elaborar el Plan Anual de Formación, el centro tendrá que tener las
Propuestas de Mejora, las Pruebas de Diagnóstico. Los objetivos definidos en el
Plan de Formación deben ser realistas y coherentes con el contexto educativo y
social. La formación estará basada en: Creación de un clima inicial de compromiso
para iniciar un proceso de mejora Auto revisión crítica de la situación de la
escuela. Búsqueda de alternativas,
recursos y formación. Elaboración de
planes pedagógicos. Puesta en práctica
de los planes. Evaluación del proceso de formación.
MODALIDADES DE FORMACIÓN
Para el desarrollo de la
formación se podrán utilizar las siguientes modalidades formativas.
a)
Auto formación:
El plan de actuación a seguir
viene recogido en las instrucciones que publica anualmente la Dirección General
de Profesorado y Gestión de Recursos Humanos para el desarrollo de grupos de
trabajo y la formación en centros.
b) Cursos:
A título individual o
en grupo, previo asesoramiento o consulta con la asesoría del CEP (en este
último caso), el profesorado del centro podrá matricularse en cursos puntuales
tendentes a conseguir la formación necesaria para mejorar el desarrollo de sus
funciones en el centro y su desarrollo profesional.
c) Otros: Seminarios, Jornadas, Encuentros,
etc.
Los contenidos preferentes de la
formación serán los que se deriven de la evaluación interna y externas del
centro. En líneas generales se podrían tener en cuenta los que a continuación
se relacionan:
1.- Actualización científica y didáctica.
2.- Dimensión europea y comunicación en la
educación.
3.- Transmisión de principios y valores.
4.- Las tic en la educación.
5.- Estrategias de atención al
alumnado con especiales dificultades en el aprendizaje. 6.- El tratamiento del
alumnado superdotado.
EVALUACIÓN DEL PLAN DE FORMACIÓN.
La evaluación tendrá en cuenta
indicadores relacionados con:
a) El logro de la finalidad esperada.
b) Valoración de la mejora y los cambios
producidos como consecuencia de los aprendizajes adquiridos.
ACTUACIONES
1- Detección de necesidades
formativas del centro organizada por la jefatura de estudios del centro y/o el
departamento de formación, evaluación e innovación educativa:
a) Consecuencia de procesos de reflexión sobre
la práctica o evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje, acordadas y
priorizadas por los equipos del centro.
b) Originadas a partir de pruebas
externas como las pruebas de diagnóstico.
c) Detectadas por los equipos externos:
asesorías de formación, equipos de orientación e inspección educativa.
2. Establecer un Plan de
actuación en coordinación con la asesoría de referencia del centro que
contenga: Temática Objetivos Contenidos Modalidad formativa (con indicación de
los recursos necesarios) Temporalidad Participantes (personal agregado y
relación de profesorado) en el proceso formativo.
3. Elevar las propuestas
formativas al Centro del Profesorado para su estudio a fin de ver su viabilidad
de acuerdo con los recursos materiales y humanos del mismo y su inclusión en el
Plan de Actuación.
4. Desarrollo de la formación y aplicación de
las propuestas derivadas de la misma. 5. Estrategias para el seguimiento. Qué,
cómo, cuándo y quién realiza el seguimiento de las propuestas derivadas de la
formación.
Si queremos que la formación permanente promovida mejore las prácticas docentes, los rendimientos educativos del alumnado y favorezca la diversidad, innovación y experimentación, es necesario crear condiciones favorables que faciliten el desarrollo autónomo de la profesión docente.
Para ello es necesario convertir en eje de la formación las habilidades que promuevan el sentido reflexivo, ético y deliberativo de la práctica docente:
Aprender a ver y a analizar.
Aprender a hablar y a escuchar.
Aprender a hacer.
Aprender a reflexionar.
Medidas dirigidas a estimular el desarrollo profesional
Es por ello que la mejora de los programas de formación del profesorado
y los procesos de selección requiere la previa identificación
de las competencias profesionales que los docentes necesitan en las
diferentes etapas de sus carreras. Los marcos de competencias profesionales
pueden servir para mejorar los estándares de calidad, mediante la
especificación de los conocimientos, habilidades y actitudes que los profesores,
incluyendo los ámbitos de la formación profesional y la enseñanza de adultos,
deben poseer o adquirir. Del mismo modo, los formadores de docentes se pueden
beneficiar de los marcos que especifican las competencias profesionales que los
profesores deben desarrollar para su ejercicio profesional.












